EL
JUEGO Y SU RELACIÓN CON EL APRENDIZAJE
"La Actividad Física y
el Deporte, por sí mismos, no son generadores de valores sociales y personales;
sí son excelentes terrenos de promoción y desarrollo de tales valores.
Dependiendo siempre del uso acertado o no, que de la Actividad Física se haga,
se promocionarán valores loables para la persona y su colectividad o por el
contrario detestables para sí misma y su contexto sociales necesario entonces,
comprometerse, empeñarse en el hecho de educar y promocionar los valores
sociales y personales cuando se practican Actividades motoras”
Para los niños y niñas,
durante los primeros meses de vida, el juego es parte fundamental de su
aprendizaje y desarrollo; les atrae lo que hace ruido, tiene colores y diversas
formas. Cuando ya son más grandes, aprenden a clasificar objetos por su forma y
color; sus juegos van cambiando y algunos pasan a ser juegos de competencia y
reglas.
El juego les permite
relacionarse con otros niños y niñas de su edad, aprenden a respetar, asumir
reglas, esperar turno y saber perder. También les permite desarrollar la
imaginación y la creatividad al inventar cuentos y juegos
Cuando
los niños y niñas son pequeños, el juego les ayuda a aprender cosas nuevas,
como las normas de conducta y los valores sociales; conocer el lugar donde
viven; desarrollar su cuerpo y convivir con otros niños. Cuando juegan al papá
y a la mamá, imitan actitudes que observan en sus padres y familiares; a través
de lo que miran y oyen, aprenden cómo se comportan los adultos.
Los juegos son los ensayos de los niños y las niñas para ser adultos, a través
de ellos, aprenden a conocerse a sí mismos, a relacionarse con sus amigos,
amigas y personas adultas. Juegan al doctor, a comprar en el mercado, a la
tienda o a los novios.
Es recomendable asignar horarios para comer, dormir, hacer tareas, ayudar en
casa, y para jugar. También hay que vigilar a qué juegan los niños y niñas
evitando violencia, trampas o faltas de respeto.
SUGERENCIAS EN LA EJECUCION DE JUEGOS
v Es
beneficioso que se propongan instancias de reflexión y debate cuando surjan
conflictos entre los alumnos durante las clases, para poder acordar soluciones
a los mismos.
v Se
debe tener un especial cuidado en que la propuesta de actividades no fomente en
exceso la competencia ya que como se pudo observar, la misma es particularmente
precursora de acciones negativas como la agresión, el egoísmo y la
intolerancia, entre otras.
v Los
juegos cooperativos, promueven a la participación y el disfrute de todos, crean
un clima agradable de clase que facilita un mayor contacto interpersonal, y
favorece el descubrimiento de las cualidades del otro.
v Para
que las estrategias aplicadas con el objeto de propiciar el desarrollo de los
valores sociales sean verdaderamente efectivas, éstas deberán ir acompañadas
por un accionar acorde del docente. En este sentido creo que el docente deberá
ser el primero que sirva como ejemplo de prosocialidad a sus alumnos.
v Aunque
signifique romper con toda una tradición en nuestra disciplina considero que en
el ámbito escolar ya ha perdido relevancia, si es que verdaderamente alguna vez
la tuvo, la enseñanza centrada en el aprendizaje de habilidades. En este
momento, es mi opinión que urge centrar nuestros esfuerzos en la formación de
personas dentro de una sociedad que cada vez más le va dando la espalda a esos
valores que garantizan la equidad y armonía en las relaciones.
v Es
cierto que el juego es propulsor de muchos valores positivos, sin embargo la
sola práctica del mismo no garantiza el desarrollo de los mismos. Será mucho
más beneficioso para los alumnos si tiene un docente que los guíe
permanentemente y les proporcione un espacio donde se den las condiciones
necesarias para la convivencia, la tolerancia, el respeto mutuo, y otros aspectos
necesarios para el mejoramiento de las relaciones sociales.
v Hacer
un esfuerzo por evitar establecer diferencias entre los más capaces y los menos
capaces.
v Es
necesario actuar con coherencia en todo momento, los alumnos necesitan un
código de conducta al cual atenderse, código que debe guardar cierta
permanencia, debiendo informar a los alumnos de los posibles cambios.
v No
permitir nunca las trampas
v Establecer
criterios claros acerca de que es lo que se busca con las actividades
programadas.
Que se consigue
con el juego:
Ø Resolvemos
conflictos
Ø Discernimos
juntos
Ø Transformamos
reglas
Ø Aprendemos
de lo distinto
Ø Recreamos
gestos vitales
Ø Promovemos
normas humanas
Ø Emprendemos
decisiones creativas
Ø Desarrollamos
el sentido crítico
Ø Buscamos
la libertad
Ø Se
puede educar en valores
Ø Reconocemos
derechos y deberes
CINCO
BENEFICIOS DEL JUEGO EN LOS NIÑOS
Investigadores
citados por la revista Time confirman que jugar al aire libre hace a los
infantes más productivos en la escuela. Pero ésta no es la única ventaja que
ofrecen las actividades lúdicas a los pequeños. La psicóloga infantil Marilex
Pérez recuerda por qué es importante dejar que los niños se diviertan
"Los niños se comunican y expresan a través del juego", es lo
primero que comenta la especialista Marilex Pérez, psicóloga clínica con
diplomado en psicoterapia de niños y adolescentes y profesora de la Universidad
Católica Andrés Bello de Caracas. Para Pérez, la actividad lúdica es
fundamental en la vida de los infantes porque es el mecanismo mediante el cual
comienzan a establecer contacto con el mundo.
"Desde que nace, el niño encuentra en la llamada estimulación temprana la
manera de irse diferenciando del mundo, conociendo su lugar en él, adquiriendo
su propia personalidad, entendiendo de roles y socializando. Además, el juego
es la herramienta natural con la que expresa sus sentimientos de rabia, miedo,
alegría o tristeza".
Para la especialista, éstas son algunos de los beneficios que aporta el juego
en los pequeños:
FORTALECE LA
AUTOESTIMA. "A través del juego, el niño comienza a
hacer amigos y socializar. Cuando el niño comienza a jugar a ser enfermero,
médico, doctor, papá o policía, va entendiendo de roles y aprendiendo a
relacionarse con otros, lo cual va armando su experiencia de lo que hará como
adulto. El juego también permite propiciar el encuentro con otros. El juego le
va permitiendo conocerse mejor, ver sus fortalezas y debilidades y contribuir
en la construcción de su autoestima".


MEJORA
CONDICIONES CORPORALES Y DISCIPLINA. La actividad lúdica al aire libre se ha
perdido por la irrupción de los videojuegos, el ajetreo de la vida urbana y la
inseguridad. Marilex Pérez cree necesario que los niños hagan actividad física
porque eso los mantiene pegados al mundo real. "No soy contraria a los
videojuegos, pero hay que lograr equilibrio. Los muchachos deben ver
naturaleza, conocer cómo son los árboles, que sepan lo que es una pelota o que
puedan tocar la tierra porque eso les permite estimular sus sentidos,
experimentar, oler, ver. Además, al practicar un juego o deporte los niños aprenden disciplina,
trabajo en equipo, colaboración y reglas, valores que son importantes para el
desarrollo de la personalidad".
A esto se suman las bondades que para el desempeño escolar parece tener el
juego al aire libre. Una revisión de 14 estudios psicológicos realizada por
investigadores de la VU University de Holanda y reseñada por la revista Time en
su website sostiene que la actividad física lúdica mejora la capacidad de
aprendizaje en los niños. "El estudio mostró que a mayor actividad física en los pequeños,
más altas sus calificaciones en la escuela, particularmente en áreas básicas
como matemática, gramática y lectura -se lee en www.time.com-. Ser más activo puede mejorar el flujo de
sangre al cerebro y proveer mayor oxígeno a las células involucradas en el
aprendizaje y la atención. Además, el ejercicio también incrementa la secreción
de ciertas hormonas que mejorar el ánimo y disminuyen el estrés, lo cual puede
contribuir a crear un mejor ambiente de aprendizaje para el
muchacho".


DESARROLLA
HABILIDADES COGNITIVAS Y MOTRICES. "Los juegos de
rol (la casita, mamá y papá, policías y ladrones, el doctor, etcétera) suelen
ayudar a construir la autoestima del niño, mientras otros contribuyen con sus
capacidades cognitivas, como por ejemplo los que estimulan su pensamiento
abstracto, porque les enseñan cómo resolver problemas, imaginar situaciones y
soluciones. Por otra
parte, los videojuegos son muy útiles para estimular la motricidad fina de los
muchachos, porque suelen exigirle mucha precisión con dedos o brazos, sin
contar con que permiten al niño adquirir habilidad viso espacial, es decir,
conocer de distancia o profundidad. Es importante mantenerse atento a los
contenidos de los juegos, incluyendo los de video, porque aquellos que
estimulan la agresividad o actividades antisociales como la el robo o el
asesinato pueden alterar la personalidad del muchacho".


PERMITE DETECTAR TRASTORNOS. "A través del
juego, los psicólogos infantiles podemos identificar si un niño tiene
dificultades físicas o psíquicas, si tiene problemas de lenguaje, trastornos de
desarrollo, autismo o problemas de conducta, todo dependiendo del tipo de juego
que realiza o de si juega o no. Por ejemplo, si un niño tiene un patrón de juegos agresivos persistente,
muy probablemente necesite atención por un conflicto emocional o porque podría
estar desarrollando un trastorno antisocial. Si por el contrario, no juega o no
se involucra con otros de su edad, el pequeño podría tener un problema
neurológico o una depresión que hay que atender".


VINCULA A LA FAMILIA. "Muchos padres acuden a
consulta porque sus niños no les hacen caso. Y uno de los factores más comunes
detrás de esta situación es el poco tiempo que papás y mamás dedican a jugar
con ellos. Es muy difícil poner disciplina o negociar reglas con tu hijo si no
lo conoces. Y el juego entre
padre e hijo es fundamental porque es el ejercicio mediante el cual ambos se
conocen. Cuando un papá se sienta a jugar y se pone a su mismo nivel establece
vínculos, cercanía y eso facilita muchísimas cosas".
La
psicóloga Marilex Pérez insiste en que el juego debe ser parte integral de la
vida del infante. "Establecer rutinas y reglas es importante para que en
el niño adquiera disciplina y vaya obteniendo límites en su comportamiento.
Pero los adultos deben entender que el tiempo de juego también debe ser
sagrado".